En septiembre de 2026, el tipo de cambio oficial del bolívar mostró más una desaceleración que una estabilización. Según el BCV, el dólar oficial pasó de 798,33 bolívares en la tasa del 1 de septiembre a 859,06 en la vigente para el 30, un alza de 7,6%, mientras el euro se movió entre unos 927 y 977 bolívares y cerró en 973,30, un avance de 5,0% (BCV; cálculo propio). La diferencia se explica porque el euro oficial se deriva del dólar y de la paridad euro dólar en los mercados internacionales, y en septiembre esa paridad cedió cerca de 2,4%. Por eso la calma del euro en la segunda quincena, cuando retrocedió cerca de 0,4%, no debe leerse de forma aislada, ya que el dólar oficial siguió subiendo alrededor de 2% en ese mismo lapso (BCV; cálculo propio).
Del lado de la oferta, el BCV mantiene el papel dominante. Hasta comienzos de septiembre había colocado 11.093 millones de dólares en el Sistema de Mercado Cambiario, cerca de 88,5% de los 12.531 millones movilizados en el año (Banca y Negocios, vía El Universal), tras superar los 1.500 millones de dólares mensuales en abril y mayo (Banca y Negocios).
A mediados de mes, el ente emisor endureció además el frente monetario. Mediante la Gaceta Oficial Extraordinaria N° 7.073, en vigencia desde el 15 de septiembre, fijó una remuneración mínima de 10% anual para los depósitos a la vista, con excepción del sector público, y elevó los pisos de ahorro y plazo fijo a 42% y 46% (BCV). En paralelo, según analistas citados por Unión Radio y Descifrado, el recargo por déficit de encaje legal, que se mantiene en 73% para los depósitos a la vista, subió de 60% a 192%. La intención es drenar liquidez en bolívares y contener la presión sobre el tipo de cambio, y economistas como Jesús Palacios la leen también como una anticipación al mayor gasto público previsto para el último trimestre.
El contexto de precios ayuda, pero no resuelve el problema. La inflación mensual de agosto fue de 8,9%, frente a 19,9% en julio, un mes afectado por el doble sismo del 24 de junio, aunque la acumulada de enero a agosto llegó a 200,11% y la interanual a 534,21% (BCV). Con esas cifras, las tasas mínimas de 42% y 46% siguen en terreno muy negativo. Además, la demanda de dólares persiste y la referencia que se cotiza en plataformas de criptoactivos se ubicó entre 12% y 14% por encima del tipo de cambio del sistema bancario en la segunda mitad del mes (Monitor Dólar; usdt.com.ve). Como las medidas llevan apenas dos semanas de vigencia, es prematuro atribuirles la desaceleración, y varios analistas dudan de que basten para frenar la búsqueda de cobertura en divisas (Descifrado). La estabilidad de los próximos meses dependerá de sostener la disciplina monetaria y de que se mantenga el flujo de ingresos petroleros.





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