El intercambio comercial entre Venezuela y Estados Unidos registró un vertiginoso crecimiento del 113% durante el primer semestre del año, alcanzando los 9.528 millones de dólares, la cifra más alta para este periodo desde 2015. Según datos del Departamento de Comercio estadounidense (BEA), este dinamismo estuvo impulsado por las exportaciones venezolanas, que se dispararon un 159% hasta los 6.565 millones de dólares (su máximo desde 2017). Este repunte permitió a Venezuela consolidar un superávit comercial de 3.602 millones de dólares (un alza del 470%), favorecido por un crecimiento mucho más moderado de las importaciones, que subieron un 55% para ubicarse en 2.963 millones de dólares.
El gran motor de esta reactivación fue el sector petrolero, favorecido por la flexibilización de sanciones desde enero y los altos precios internacionales del crudo tras el conflicto en Irán y el cierre del estrecho de Ormuz. La venta de hidrocarburos representó el 98% de las exportaciones venezolanas hacia EE. UU., sumando 6.434 millones de dólares (+170%). En el sector no petrolero destacan los envíos de metanol ($34 millones), café ($25 millones), cacao ($12 millones) y el retorno del oro en bruto ($8 millones); mientras que las ventas de cangrejos preparados cayeron de forma drástica ($105.700) tras haber liderado en los años de mayores sanciones.
Por el lado de las importaciones, la reconfiguración petrolera llevó a Venezuela a comprar 1.659 millones de dólares en diluyentes para la refinación nacional (+75%), abarcando el 56% de todo lo importado. Asimismo, se registró un aumento del 70% en la compra de alimentos y productos agrícolas ($594,58 millones), sobresaliendo la importación de materia prima para el procesamiento industrial local, como el maíz —que tuvo un salto histórico del 1.343% al sumar $304 millones— y el trigo ($88,92 millones, que duplicó su valor), además de un alza del 40% en repuestos y vehículos ($138 millones).
En contraste con el auge del maíz y el trigo, otros rubros agrícolas cayeron con fuerza, como el arroz (-96%, cayendo a $356.000) y el aceite de soja (-42%). En el análisis mensual, junio destacó como el mejor mes del semestre: registró el pico más alto de exportaciones desde 2014 ($1.815 millones, impulsado en un 92% por el petróleo) y el segundo mes con mayores importaciones ($568 millones, superado solo por marzo con $700 millones). En conjunto, estos resultados confirman la consolidación del superávit comercial de Venezuela con EE. UU., alcanzando su nivel más elevado desde 2018.




