La empresa privada venezolana ha desplegado un esfuerzo logístico de gran envergadura para atender la emergencia territorial tras los recientes sismos. Felipe Capozzolo, presidente de Fedecámaras, informó que se ha contabilizado la movilización de maquinaria de construcción por parte de más de 10 empresas, sumado a casi 60 compañías de transporte que trasladaron insumos y materiales críticos a las zonas afectadas. Además, prácticamente el 70% de las cámaras de producción y comercio a nivel nacional se constituyeron de forma inmediata en centros de acopio para brindar apoyo directo a los damnificados.
Para el líder gremial, la respuesta ante esta crisis consta de tres etapas fundamentales. La primera, se centró estrictamente en el rescate y la asistencia primaria de la población. Actualmente, el país pudiera entrar en poco tiempo en la segunda fase, un período de evaluación y redotación de capacidades enfocado en asegurar el futuro de los afectados. Finalmente, vendrá una tercera etapa de reconstrucción que no solo buscará la estabilización económica, sino también la rehabilitación de viviendas e infraestructura básica esenciales para atender las necesidades humanas.
En este contexto, el sector empresarial ha definido que su mejor estrategia es participar activamente en todos los proyectos orientados a la dotación y reconstrucción de la infraestructura vital. Para ello, Fedecámaras planea actuar tanto en el ámbito nacional como internacional con el objetivo de captar fondos. Capozzolo enfatizó que se establecerán estructuras y mecanismos totalmente transparentes, auditables y efectivos, los cuales serán coordinados y articulados de manera estrecha con todos los actores sociales involucrados.
El presidente de la cúpula patronal subrayó que el reto para los próximos días, meses y años exige un trabajo mancomunado que trascienda al empresariado e integre a toda la sociedad, con el fin de recuperar las regiones afectadas bajo un nuevo plan de ordenamiento territorial. Asimismo, reflexionó sobre la realidad nacional, señalando que la sostenibilidad futura de la economía y la inclusión de todos los sectores, tanto públicos como privados, son indispensables, siendo la articulación y la construcción de consensos la única vía hacia el crecimiento.
De forma complementaria, la Cámara Venezolana de Comercio Electrónico (Cavecom-e) ha iniciado un censo estratégico para identificar los negocios afectados por los sismos del pasado 24 de junio. El propósito de esta iniciativa es incorporar a los comerciantes damnificados en un programa de subsidios tecnológicos que facilite la reactivación de sus operaciones. Richard Ujueta, presidente del gremio, declaró que el plan está diseñado para apoyar a quienes aún conservan inventario pero carecen de las herramientas necesarias para migrar o reanudar actividades a través del comercio electrónico.
El programa impulsado por Cavecom-e contempla la entrega de equipos tecnológicos con costos subvencionados y un esquema de financiamiento flexible diseñado para facilitar su adquisición. Adicionalmente, el dirigente gremial precisó que se eliminarán por completo los gastos asociados a la integración, configuración e instalación de estas plataformas digitales, aliviando la carga financiera de los microempresarios y comerciantes en estos momentos de vulnerabilidad.
Finalmente, Ujueta destacó el impacto económico directo de este beneficio para el sector comercial afectado, afirmando que "en algunos casos puede llegar hasta el 40% de lo que significa adquirirlo de manera natural". Con estas acciones conjuntas, que combinan la reconstrucción física de Fedecámaras y la digitalización de Cavecom-e, el motor empresarial venezolano busca acelerar el tránsito hacia la normalización y sostenibilidad económica de las comunidades afectadas.




