El día de ayer se llevó a cabo una reunión en el Palacio de Miraflores con varios diplomáticos estadounidenses y el gobierno de Venezuela. Entre los diplomáticos por parte del gobierno de Estados Unidos se encontraba el secretario del Interior y Presidente del Consejo de Dominio Energético, Doug Burgum acompañado por Subsecretario Adjunto para Asuntos Financieros Internacionales del Departamento del Tesoro, Jonathan Greenstein y la encargada de Negocios de EE. UU en Venezuela, Laura Dogu. Por parte de Venezuela, estuvo la Presidenta Encargada, Delcy Rodríguez y el Ministro del Interior, Diosdado Cabello. El objetivo de la misma fue firmar un acuerdo bilateral para vender hasta 1.000 kilos de oro al mercado estadounidense
En ese contexto, te explicamos tres ejes fundamentales de la política financiera estadounidense, en las que primero necesitan Garantías y Seguridad Jurídica ante la necesidad de Washington de diversificar su cadena de suministro y reducir la dependencia de China. El Departamento del Tesoro busca restablecer un marco transaccional sólido que atraiga la inversión privada a largo plazo
Por otra parte, necesitan Arquitectura de Transparencia siguiendo el modelo aplicado en el sector petrolero bajo la administración de Trump, que exige informes periódicos ante el Congreso. Asimismo, la Casa Blanca busca que los fondos provenientes de la producción de crudo y minerales que se canalicen exclusivamente a través de vías institucionales y transparentes
Por último, reordenamiento geoestratégico que tiene como objetivo facilitar la transición de operaciones mineras y energéticas, anteriormente vinculadas a capitales de potencias rivales, hacia un modelo de gestión basado en el dólar y bajo estándares occidentales
En conclusión, el despliegue diplomático vivido ayer en la ciudad de Caracas, indica que las empresas estadounidenses contarán con el respaldo técnico necesario para retomar operaciones en el país




