El panorama bursátil global al cierre de la penúltima semana de mayo de 2026 muestra una marcada dicotomía entre el optimismo por los resultados corporativos y la incertidumbre macroeconómica. La renta variable estadounidense consolidó su octava semana consecutiva de ganancias, impulsada por una temporada de beneficios donde el 83,7% de las empresas del S&P 500 superaron las expectativas. Sin embargo, este avance convive con niveles de confianza del consumidor en mínimos históricos debido a la persistente inflación derivada del conflicto bélico con Irán.
En los índices de referencia, el S&P 500 concluyó en 7.473,47 puntos, registrando un avance semanal del 0,88%. Por su parte, el NASDAQ Composite, liderado por el auge de la inteligencia artificial, se situó en 26.343,97 puntos con una revalorización semanal del 0,45%. En España, el Ibex 35 acumuló una sólida subida del 2,06%, cerrando en 17.985,30 puntos, aunque no logró consolidar el soporte psicológico de los 18.000 enteros tras el desplome del 13,6% de Puig Brands debido a la cancelación de su fusión con Estée Lauder. El hito institucional de la semana fue la toma de posesión de Kevin Warsh como nuevo presidente de la Reserva Federal, en un entorno de tensiones por la independencia de la autoridad monetaria.
En el mercado de materias primas, la volatilidad energética sigue supeditada al control del Estrecho de Ormuz. El Crudo Brent cerró en 88,17 dólares por barril, lo que representa una caída semanal del 3.96%; sus rangos de 52 semanas oscilan entre un mínimo de 58,72 y un máximo de 126,41 dólares. El Oro spot se depreció un 2,63% semanal hasta los 4.520,64 dólares por onza, manteniéndose por debajo de su máximo histórico de 5.586,20 y lejos de su mínimo de 2.949,70 dólares. La Plata registró un ajuste bajista cerrando en 76,24 dólares por onza. Finalmente, el Cobre en la Bolsa de Metales de Londres cotizó en 13.610 dólares por tonelada (aproximadamente 13,61 dólares por kg), acumulando una pérdida semanal del 3,08% ante el temor de que las tensiones geopolíticas depriman la demanda industrial global.




