La inflación de septiembre de 2026 fue de 8,4% mensual según el Banco Central de Venezuela (BCV), el segundo mes consecutivo de un dígito tras el 8,9% de agosto y muy por debajo del pico de 19,9% de julio. Aun así, el acumulado entre enero y septiembre alcanzó 225,3% y la variación interanual fue de 465,6%, la más baja del año, pero todavía de las más altas del mundo. Conviene precisar que ningún mes de 2026 llegó al umbral clásico de hiperinflación (50% mensual) y que bajar de 500% interanual no marca una frontera técnica.
La trayectoria fue volátil. Empezó en 32,6% en enero, cayó a un mínimo de 6,3% en mayo y se aceleró a 13,8% en junio y 19,9% en julio por el doble sismo del 24 de junio, que afectó infraestructura, distribución y actividad comercial. La corrección posterior sugiere que ese choque de oferta se disipa. Por sectores, Educación lideró las alzas de septiembre (11,13%), posiblemente por el inicio del año escolar, y Servicios de vivienda tuvo la menor (4,60%).
El tipo de cambio sigue siendo el principal canal de transmisión. En septiembre el dólar oficial subió 8,06% (hasta Bs 859,06) y acumula 188,14% en el año, un ritmo casi idéntico al de los precios, lo que implica un traspaso cercano a uno a uno. Como los precios acumulan más (225,3%), el bolívar se apreció en términos reales. El BCV atribuye la moderación a menor presión cambiaria, normalización de ingresos externos y agregados monetarios acordes con la economía, y sostiene que la diferencia entre el tipo de cambio del sistema bancario y la referencia en plataformas de criptoactivos bajó a cerca de 10%; Ecoanalítica la ubica por debajo de 15%. Esa estabilización se apoyó en exportaciones petroleras de 1,08 millones de barriles diarios, aunque cayeron 9% frente a agosto, y en una intervención que, según el economista, José Guerra, habría absorbido más de 60% de los ingresos petroleros. La liquidez en bolívares, en cambio, casi se duplicó entre diciembre y mayo (+96%) pese a las ventas de divisas. Las tasas mínimas vigentes desde el 15 de septiembre (10% a la vista, 42% en ahorro y 46% a plazo) quedan muy por debajo de la inflación interanual, por lo que difícilmente servirán de ancla por sí solas.
Las proyecciones divergen y las tempranas quedaron cortas. Ecoanalítica señaló que pasó de 167% en junio a 251,5% en un escenario de julio, tras los sismos; José Guerra estima 290%, Asdrúbal Oliveros 300% y Cedice Libertad cerca de 700%, con un índice propio que mide más alto que el del BCV. El FMI proyectó en abril una inflación promedio de 387,4% para 2026 y de 94,4% para 2027, pero esa cifra es un promedio anual; su estimación de cierre, 219,7%, ya fue superada. Con el acumulado actual, 290% y 300% exigen un promedio mensual de 6,2% y 7,1% en el último trimestre, y repetir el 8,4% de septiembre llevaría el año a cerca de 314% (cálculo propio). El riesgo está en la demanda estacional de divisas de fin de año, con menor oferta del BCV que en junio y julio, y en que el dólar oficial ya sumó cerca de 1,5% en los primeros días de octubre.
Fuentes: BCV, INPC; Finanzas Digital; Bloomberg Línea, Banca y Negocios; Reuters, vía El Nacional; Cedice Libertad; Ecoanalítica; FMI, World Economic Outlook de abril de 2026; cálculos propios con datos del BCV



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