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Macroeconomía

Análisis sectorial del consumo tras la emergencia sísmica

Mariela Torrico Armaza

Mariela Torrico Armaza

Análisis Económico

5 min de lecturaAlto Impacto
Análisis sectorial del consumo tras la emergencia sísmica
Análisis sectorial del consumo tras la emergencia sísmicaFoto: Mercadato

Durante la semana del desastre, los supermercados y farmacias registraron un fenómeno atípico. Un estudio post sismo llevado a cabo por Atenas Grupo Consultor, revela que se alcanzó un hito histórico de 26.4 millones de unidades vendidas, superando incluso el dinamismo de principios de año

Puntos Clave

  • Durante la semana del desastre, los supermercados y farmacias registraron un fenómeno atípico. Un estudio post sismo llevado a cabo por Atenas Grupo Consultor, revela que se alcanzó un hito histórico de 26.4 millones de unidades vendidas, superando incluso el dinamismo de principios de año

  • Inversión

  • Categoría: Macroeconomía

  • 5 minutos de análisis editorial.

El 24 de junio de 2026, Venezuela amaneció con una herida profunda. El doble sismo no solo dejó una huella física y emocional incalculable, sino que transformó por completo las prioridades de los hogares venezolanos de la noche a la mañana. Al analizar los datos del mercado posterior a la tragedia, lo que a primera vista parece un simple "choque macroeconómico", revela en realidad el rostro más humano de esta crisis: cómo la economía se adaptó a la urgencia de ayudar al otro. A diferencia de otras épocas de contracción, el comportamiento de los distintos sectores productivos nos cuenta una historia de contrastes, sacrificios y supervivencia.

Durante la semana del desastre, los supermercados y farmacias registraron un fenómeno atípico. Un estudio post sismo llevado a cabo por Atenas Grupo Consultor, revela que se alcanzó un hito histórico de 26.4 millones de unidades vendidas, superando incluso el dinamismo de principios de año. Sin embargo, este repunte no fue un síntoma de bienestar, sino un acto de empatía masiva. Las familias dejaron sus propias despensas en segundo plano: el 60% de las compras totales realizadas no se quedó en los hogares que las pagaron, sino que se transformó en alimentos, agua e insumos médicos canalizados directamente hacia las redes de donación para los damnificados.

Mientras el consumo básico se disparaba por la solidaridad, el gasto discrecional se apagó. Según indica Leonardo Soto, presidente de Integral Consultores Group, el sector de restaurantes, que venía mostrando un modesto renacer, sufrió una dolorosa caída del 35% en sus ventas durante el mes posterior al evento. A la falta de ánimo y presupuesto de los clientes, se sumó un reto titánico para los comerciantes: los fallos en el sistema eléctrico obligaron a los locales a depender del costoso uso de plantas autogeneradoras. Hoy, muchos mantienen sus operaciones a flote con márgenes de ganancia críticos (inferiores al 8%), en un esfuerzo por no cerrar y proteger los empleos de su personal.

En las "zonas cero", como La Guaira, la resiliencia de los comerciantes ha sido conmovedora pero sumamente compleja. Según el informe de la Cámara de Comercio de la Guaira, aunque el 90% de los locales que no sufrieron daños estructurales logró reabrir en apenas seis semanas, se enfrentan a un panorama desolador como cadenas de proveedores rotas, pérdida de su clientela local y una carga de impuestos que no da tregua.

Como contrapeso, la necesidad de reconstrucción y auxilio dinamizó la frontera colombo-venezolana, que se ha convertido en un salvavidas logístico. FEDEGÁN espera que el intercambio binacional supere los 1.500 millones de dólares para finales de 2026, impulsado por la importación urgente de proteínas, lácteos y materiales de construcción.

De cara al futuro inmediato, la crisis habitacional es el factor que dictará las reglas de la economía familiar. Con un 64% de la población priorizando la reparación de sus viviendas o la reubicación a zonas seguras, el gasto en bienes no esenciales quedará suspendido por un largo tiempo. La economía venezolana post-sismo se ha dividido en dos realidades: un sector de consumo básico movido por el instinto de auxilio, y un sector de servicios asfixiado por los costos y la incertidumbre. Más allá de los números y las caídas porcentuales, estos datos nos demuestran que, ante las catástrofes, el mercado deja de ser un simple espacio de transacciones comerciales para convertirse temporalmente en una inmensa red de cohesión, donde la supervivencia y el apoyo mutuo desplazan cualquier otra prioridad.

Fuente: Análisis interno Mercadato.
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