El día de ayer el Gobierno de Venezuela anunció el lanzamiento formal de un proceso “integral y ordenado” para la reestructuración de la deuda pública externa, una decisión que impulsó fuertes alzas en los bonos soberanos y de la petrolera estatal.
Después del anuncio los bonos soberanos de Venezuela y los títulos de PDVSA registraron fuertes ganancias. El bono soberano 2024 avanza más de 2,09% en la jornada, mientras los de 2025 subían cerca de 2,57% y el 2038 ganaba alrededor de 3,09%, según datos Bloomerg. Entre los papeles de PDVSA, el PDVSA 2024 subía 4,10% y el PDVSA 2037 avanza cerca de 3,62%.
La decisión marca el primer reconocimiento oficial de Venezuela sobre un proceso de reestructuración de deuda tras años de default.
Por su parte, la firma estadounidense Centerview Partners será la encargada de asesorar a Venezuela en la reestructuración de una deuda externa que supera los 150.000 millones de dólares entre bonos soberanos, compromisos de PDVSA, arbitraje y acreencias bilaterales. La promesa es presentar en junio un marco macroeconómico y un análisis de sostenibilidad de deuda, ofreciendo señales más concretas de cómo el gobierno pretende abordar uno de los mayores defaults soberanos del mundo.
Según la publicación de Business Wire, el enfoque de Venezuela para la reestructuración de la deuda pública se basa en cuatro principios que considera esenciales para lograr un resultado duradero y creíble.
– Sostenibilidad . Los términos de la reestructuración se basarán en un análisis riguroso de la sostenibilidad de la deuda que refleje las necesidades reales de Venezuela y objetiva la necesidad de un alivio significativo de la deuda.
– Exhaustividad . El perímetro de este proceso abarca todas las obligaciones externas pertinentes del sector público, incluidas las de la República y Pdvsa, a través de un proceso unificado.
–Buena fe y transparencia. Venezuela se compromete a mantener una comunicación abierta, continua y proactiva con todos los grupos de acreedores, respaldada por un proceso formal de intercambio de datos.
–Celeridad.Venezuela procederá con urgencia para alcanzar una resolución rápida, consensuada e integral, en beneficio del pueblo venezolano.
La hoja de ruta se parece a las grandes reestructuraciones soberanas vistas en países como Argentina, Ecuador o Grecia, donde las negociaciones financieras terminan dependiendo tanto de la capacidad económica como de la confianza política e institucional.
Por consiguiente, Venezuela deberá presentar un análisis de sostenibilidad de deuda conocido en los mercados como DSA (Debt Sustainability Analysis), es decir, deberá demostrar cuánto puede pagar sin comprometer su recuperación económica. Para eso, el gobierno deberá mostrar proyecciones sobre crecimiento económico, ingresos fiscales, producción petrolera, reservas internacionales y estabilidad cambiaria.
El punto clave, es que el país pueda volver eventualmente a los mercados internacionales sin que el peso de la deuda haga inviable la recuperación económica, por esa razón el éxito del proceso no dependerá únicamente de los bancos asesores ni de la ingeniería financiera, sino principalmente de la confianza política, institucional y económica para convencer a los mercados de que la reestructuración puede ser sostenible en el tiempo.





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