El intercambio energético entre Venezuela y Estados Unidos atraviesa su punto más alto en casi una década. Según datos preliminares de la Administración de Información Energética estadounidense (EIA), el promedio móvil de cuatro semanas para las exportaciones venezolanas de crudo hacia el mercado norteamericano alcanzó los 614.000 barriles diarios (bpd) en el período finalizado el 17 de julio. Esta cifra representa el nivel más elevado registrado por este indicador desde septiembre de 2017, cuando se ubicó en 677.000 bpd.
La dinámica de corto plazo evidencia un acelerado ritmo de crecimiento en las operaciones comerciales de la industria petrolera. El promedio móvil mostró un aumento del 5% frente a la semana previa y rompió por primera vez en el año la barrera del medio millón de barriles por día, un umbral sobre el cual se había mantenido estable durante nueve semanas consecutivas. Asimismo, en el registro semanal puntual, el volumen exportado llegó a 688.000 bpd (un incremento intersemanal del 2%), posicionándose como el segundo mejor dato semanal de 2026.
Al contrastar la cifra actual con el mismo período de 2025, el promedio móvil refleja un salto del 2.691%. Este cambio porcentual tan drástico responde al efecto base del año anterior, cuando las operaciones y envíos directos a EE. UU. se encontraban prácticamente paralizados por restricciones en las licencias operativas de empresas clave como Chevron.
En términos acumulados, la recuperación energética deja un balance positivo para las cuentas externas en lo que va de 2026. Las exportaciones totales hacia el mercado estadounidense ya suman aproximadamente 76,5 millones de barriles, lo que equivale a un repunte del 50% en comparación con el total registrado durante todo el año 2025.
Este mayor flujo operativo afianza a Venezuela como el segundo mayor proveedor de petróleo crudo para Estados Unidos, superado únicamente por Canadá. Las refinerías del Golfo de México se benefician de un flujo constante de crudo pesado venezolano, ideal para la configuración de sus plantas de procesamiento.
El desempeño del sector responde directamente a las transformaciones institucionales y comerciales de los últimos meses. Tras la reconfiguración de los acuerdos energéticos y la flexibilización del marco de sanciones iniciada a principios de año, las empresas internacionales han expandido su capacidad logística y de despacho, impulsando las divisas por exportación y dinamizando el panorama macroeconómico del país.



